“-Hola.” dijo el que se sentó al lado mío.
Asentí con la cabeza a modo de saludo, sin prestar mucha atención, la música de mis auriculares estaba demasiado fuerte y tampoco me interesaba simpatizar en aquél momento.
“-¿Por qué lloras?” preguntó esa voz extrañamente familiar.
Me volteé y me quedé sin habla por unos instantes. Ese chico, por culpa de ese malnacido los policías lograron alcanzarme.
Al verlo la cara hice una mueca de total desagrado, pero luego al ver sus ojos me relajé un poco y logré prestar atención a lo que me estaba diciendo.
“-No es nada, me dan miedo los aviones.” mentí.
“-No tengas miedo, en mis primeros viajes también estaba aterrado, pero con el tiempo te acostumbras.”
Su sonrisa era total y completamente abrasadora, podía notar como intentaba animarme sin conseguirlo realmente, pero agradecía el intento.
“-Lo sé.”
“-¿Tú también vas a Atlanta?" preguntó curioso.
“-¿O solo es una parada?”
(Y a ti que te importa, idiota.)
/advertencia: cuando pongo algo entre parentesis es un pensamiento ¿de acuerdo?/
Me dio ganas de responderle, pero ni siquiera habíamos despegado. Así que si quería tener un poco de paz y tranquilidad durante el viaje debía comportarme como una persona medianamente amable.
“-Si, iré a Atlanta.”
“Oh, yo igual” de su bolso sacó unos auriculares enormes y los conectó a su celular, pero raramente no se los puso.
“-Me olvidé de preguntarte, ¿Cómo te llamas?”
“-Emma, Emma Joyce” le sonreí.
“-Yo soy Simon, hola ‘Emma Emma Joyce’ " dijo divertido.
Estaba cansada asi que me voltee para el lado de la ventana y con los ojos cerrados me quede escuchando la música. De reojo observé como ese tal Simon se ponía sus grandes auriculares. Luego de un rato comencé a escuchar su tarareo y poco después su canto, cantaba realmente muy bien. El vuelo era de 12 horas y ya habían pasado cuatro. Me era imposible dormir ante el pensamiento de una vida nueva que no quiero tener, ¿por qué no le dije a mi madre de quedarme con mi padre? Ah cierto! Si lo hice, pero me lo negó. Esta mujer no me va a dejar hacer lo que yo quiero nunca, ya estoy cansada de sus decisiones estúpidas, tan solo ¿no se podía cambiar de pueblo o algo asi? ¿Tan necesario era irse hasta la otra punta del pais? Ella conoce a mucha gente en Nueva York, pero ¿por qué Atlanta? Voltee y vi a Simon dormido, sonreí ante la tranquilidad reflejada en su rostro y me voltee para dormirme.
Al despertar mire hacia un lado y no me encontré con nadie, tome mi celular, y entre en twitter. Pose mi vista en los asientos delanteros, mi madre estaba dormida. Esto se estaba tornando muy aburrido. Observé mi reloj, ya habían pasado siete horas, restaba cinco, cinco largas horas. Sentí unos pasos y poco después me encontré con la mirada del chico puesta en mi cara, sonreí incondicionalmente, este idiota me estaba cayendo bien.
“-Hola” me dijo y me acercó un café “-¿Te gusta el café a caso?”
“-No" le respondí sincera
“-A mí tampoco” rió y tiro el café en el cesto de la basura.
(Este chico tiene problemas.)
Reí ante su reacción.
“-¿Qué te gusta?”
"-Nada” contesté sincera
“-Eres tan aburrida" bufó "-pero muy linda también” me guiñó un ojo y fue a donde la azafata.
Le susurró algo en el oído y pude notar como la azafata soltaba una risita nerviosa por lo bajo. Le respondió algo en susurros también, él le hizo una mueca y le dijo algo, me vio, me sonrió y me señaló. Ambos comenzaron a caminar hacia donde yo estaba. Yo estaba totalmente aterrada.
“-Señorita, no tenemos café italiano con helado americano y una barra de cereal, pero podemos conseguirle un jugo exprimido” dijo la azafata totalmente nerviosa
“-¿Cómo?” estaba confundida. Miré a Simon y estaba riendo.
“-Lo siento mucho señorita, perdóneme pero no tenemos ese menú en este avión, siquiera en primera clase señorita”
“-Es que yo nunca…”
“-Esta vez se lo dejaremos pasar” dijo Simon con su voz profesional y totalmente creíble, con un toque de ego. La azafata se alejó con la cabeza baja.
“-¿¡Por qué me averguenzas!?” mencioné al ver cómo nos miraban algunos pasajeros.
“-¿A eso le haces llamar vergüenza?” me sonrió con mucha diversión y continuó
“-Solo fue un juego” me guiñó el ojo
“-Pero también soy experto en eso” Lo fulminé con la mirada, rogando que ese extraño no haga nada estúpido
“-Por favor no hagas nada” supliqué
(Maldita sea, este viaje sería realmente largo, ¿puedes cerrar tu maldita boca?)
“-Está bien, esta vez te lo dejaré pasar” dijo sonriendo satisfecho
“-Gracias” dije y me relajé
“-No, era una broma, si lo haré”
“-¿De qué hablas?”
"-¿Te mencioné cuál es mi vocación acaso?"
(Oh no puede ser verdad, ¿será un mimo o algo por el estilo?)
"-No"
"-Me alegra que no me hayas reconocido aún"
"-¿A qué te refieres?"
Aquél extraño comenzó a cantar el estribillo de una canción que me fascina llamada Radioactive de Imagine Dragons.
"I'm waking up, I feel it in my bones
Love to make my systems go
Welcome to the new age, to the new age
Welcome to the new age, to the new age
Radioactive, radioactive
Radioactive, radioactive"
Me trajo muchos recuerdos, pensar que con Eleven Years nos la pasábamos recostados en el pasto escuchando música de Imagine Dragons, siempre fueron nuestro ejemplo a seguir, siempre soñamos con ser como ellos, son grandiosos.
Me quede en silencio con los ojos cerrados para agudizar mis sentidos y poder apreciar más su voz, ¿de dónde me era familiar?
“Cállate Simon” le dijo un hombre de tez negra con un traje chaqué, se lo veía levemente enojado, pero enojado al fin.
La gente comenzó a aplaudir y él se sentó sonriendo victorioso ante mis sonrojadas mejillas.
"Soy Simon J. Ray cariño"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario